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jueves, 29 de agosto de 2013

VIVIR CON PLENITUD ESTA A TU ALCANCE

¿Sabes en que consiste vivir con sabiduría? Tú puedes aprender a ser feliz, puedes, si tú lo decides, aprender a vivir sin preocupaciones, disfrutando cada cosa que te va sucediendo como un regalo del amor de Dios para contigo. Eso es vivir con sabiduría, comenzar a experimentar la vida eterna desde la vida presente, amando a Dios, amando al prójimo, amándote a ti mismo, compartiendo el gozo que Dios te transmite a cuantos te rodean.

 Tú puedes aprender a vivir así. Dios lo quiere, falta que tú lo quieras. ¿Qué debes hacer? Buscar la interiorización, dejar la exteriorización. Dejar de buscar en el exterior la felicidad que anhelas y comenzar a hacer viajes hacia tu interior, pues es allí donde la felicidad auténtica tiene su morada.

 Mira a tu alrededor y comprobarás que equivocadamente la inmensa mayoría de las personas buscan la felicidad fuera de sí mismas. El signo que indica que esto es lo que en verdad sucede es la pujante industria del entretenimiento que existe en nuestro mundo. Estamos buscando nuestra dicha donde ésta en realidad no se encuentra. Por eso la mayoría de las personas sólo experimentan fugaces momentos de felicidad en el estado de insatisfacción y aburrimiento en el que se encuentran inmersas. Andan hambrientas de felicidad, y buscando la misma fuera de sí mismas, en lo exterior, sólo logran alimentarse de productos chatarra. 

 En nuestro interior, en nuestro corazón, es donde acertadamente podemos encontrar la dicha que tanto anhelamos. Allí, en nuestro interior, es donde mora Dios. Él está esperando a que tú, en lugar de prender el televisor, la computadora, o el radio, te des un tiempo para sumergirte en ti mismo, y así tener una audiencia con él. Si haces eso, no una vez, sino constantemente, Dios te va a ir llenando de su amor y de su sabiduría. Después de esos encuentros volverás al mundo con una visión y un estado afectivo más perfectos, capaces de hacerte vivir con una plenitud que desconocías, con una plenitud que irá creciendo hasta hacer de ella partícipes a cuantos te rodean.

 Diego Alberto Treviño Rodríguez.
29 de agosto de 2013

domingo, 11 de agosto de 2013

COMO SENTIRNOS SEGUROS

¿A quién le gusta sentirse inseguro en la vida? La respuesta es indudablemente la siguiente: a nadie. A nadie nos gusta sentirnos inseguros porque fuimos hechos para ser felices y el temor nos roba la felicidad. Muchas veces sentimos temor de perder nuestros bienes materiales, de perder nuestro trabajo, de perder a nuestros seres queridos, de perder nuestra vida, y la manera como solucionamos esos temores muchas veces no es la adecuada, porque ponemos nuestra seguridad en cosas que nos pueden fallar y que muchas veces impiden que nos desarrollemos plenamente como personas que somos. Si ponemos nuestra seguridad en el dinero o en los demás bienes materiales que poseemos nos podemos volver personas avaras, incapaces de amar. Si ponemos nuestra seguridad en las personas que nos rodean nos volvemos dependientes de ellas y éstas nos pueden fallar. Si ponemos nuestra seguridad en nosotros mismos caemos en el grave peligro de volvernos personas egoístas y soberbias. ¿En qué pues nos es conveniente poner nuestra seguridad? Nos es conveniente ponerla en lo único plenamente estable, en Aquél que nos creó, nuestro Padre Dios. Él mismo nos lo pide a través de las Sagradas Escrituras, quiere que pongamos en Él toda nuestra confianza. Nuestra actitud debe ser la siguiente: “Padre mío, yo soy todo tuyo, y por tanto yo estoy convencido de que nada puede sucederme sin que primero Tú lo hayas querido o permitido, por tanto, que se haga Tu voluntad en mi vida, yo confío en Ti” Si hacemos éste acto de manera habitual, renunciamos a poner nuestra confianza en todo aquello que no sea nuestro Padre Dios, y  nos decidimos a poner toda nuestra confianza en Él, va  a nacer en nuestro corazón una seguridad imperturbable.

Diego Alberto Treviño Rodríguez
26 de agosto de 2012