Reflexiones, cuentos y vídeos para ayudarte a vivir la vida plena del Reino de Dios. Jesucristo enseñó que él vino para que tuvieramos vida en abundancia. Eso es lo que en el fondo todos anhelamos: deseamos ser felices. En el presente blog se te ofrecen breves reflexiones que tienen ese fin, ayudarte a vivir feliz en el presente, y encaminarte a la felicidad plena en la eternidad.
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viernes, 31 de mayo de 2013
EL HOMBRE QUE SE SACRIFICA POR SU AMADA
Un hombre se encontraba muy enamorado de una mujer, ya había conseguido su aceptación para iniciar una relación de noviazgo con ella, salían juntos, dialogaban, pero ella aún no estaba convencida de que él fuera el hombre de su vida. Sucedió que esta mujer en cierta ocasión cayó en la tentación de robar un objeto de gran valor y la policía logró arrestarla. Fue metida en la cárcel. Ni sus familiares, ni sus amigos, ni su novio pudieron pagar la fianza, pero éste último, como la amaba mucho, decidió comenzar a trabajar más para así llegar a pagar la fianza y liberarla de la prisión. Él dejó de tener vacaciones, dejó de comprarse ropa nueva y empezó a gastar sólo lo necesario para poder sobrevivir. Y así, con grandes sacrificios de su parte logró reunir la cantidad de dinero que se requería para pagar la fianza que había contraído su novia. Hizo el pago y su novia fue liberada de la cárcel. Ella quedó tan agradecida con él que ya no dudó que él fuera el hombre de su vida, y al poco tiempo se casaron.
Tú, por tus pecados, habías contraído una deuda con tu Creador que no podías pagar y que impedía que pudieras alcanzar tu fin. Pero Jesucristo, por el gran amor que te tiene, decidió él mismo sacrificarse para pagarle a tu Creador la deuda que tenías con Él. Murió por ti en la cruz. Por eso a Él le debes tu salvación. Decidiéndote a ser suyo es como puedes agradecerle todo lo que hizo por ti.
Diego Alberto Treviño Rodríguez.
jueves, 30 de mayo de 2013
COMO SENTIR EL AMOR DE DIOS
El no sentirnos amados es un terrible mal que causa en nuestro corazón un gran vacío, una muy sentida infelicidad. En esas condiciones es imposible amar a nuestros semejantes. Vamos por la vida con nuestro corazón vacío, sufriendo y haciendo sufrir a los demás. ¿Cómo remediar este nefasto mal que tenemos? La respuesta es muy sencilla: experimentando el infinito amor que Dios nos tiene. ¿Pero como podemos lograr esta maravilla?
Todos nosotros nos levantamos cada mañana y comenzamos a tener una serie de actividades a lo largo del día. Hacemos cosas y nos suceden otras. En esto último, lo que nos sucede, experimentamos tristeza o alegría según si nos agrada o desagrada lo que nos acontece. Pues bien, todo lo bueno que te sucede a lo largo del día es una caricia del amor de Dios para contigo.
A veces andas apesadumbrado y de repente a lo lejos escuchas una música agradable, y ello te levanta el ánimo. Es una caricia del amor de Dios para contigo. Y así, todo lo bueno que te va sucediendo, un saludo afectuoso, una ganancia en tu negocio, una buena noticia, es una manifestación del amor que Dios te tiene.
Al final del día, antes de irte a dormir, ponte a recordar todo lo bueno que te sucedió en el día, y dale las gracias a Dios por todo ello. Si te acostumbras a hacer éste acto vas a ir tomando conciencia del gran amor que Dios te tiene. Vas a empezar a sentirte alegre en la vida porque cada día que pasa va a ir aumentando tu conciencia de saberte amado por Dios, y lleno de ese amor te lanzarás a tus semejantes a hacerlos partícipes de tu alegría.
Diego Alberto Treviño Rodríguez.
COMO SER FELIZ DE VERDAD
Nadie quiere sentir temor y nadie quiere sentir tristeza, o sea nadie quiere sentirse mal, esto, porque estamos hechos para ser felices. Sin embargo es muy común que nos sintamos mal.
Si vives sintiéndote cotidianamente mal es porque algo anda mal en tu corazón. Algo causa en ti esos sentimientos negativos que tú tienes. Necesitas aprender a vivir bien, y ello no significa mejorar tu entorno, sino tu corazón.
Es tu corazón lo que debes arreglar para poder sentir esa felicidad que tanto anhelas. Si te esfuerzas en componer las cosas externas que hay entorno a ti pero no te dedicas a arreglar tu corazón seguirás sintiendo un vacío, que por más que te esfuerces en llenar con diversiones y placerse no lo podrás colmar.
Ello se debe a que nuestro corazón no está hecho para saciarse con las cosas de la tierra. Nuestro corazón está hecho para llenarse con el amor de Dios. Eso es lo único que lo puede saciar.
Así pues, si quieres ser verdaderamente feliz debes buscar la manera de llenar tu corazón con el infinito amor que Dios te tiene. Dedícate pues a buscar a Dios, y dalo por seguro que Él se te manifestará pues te ama entrañablemente y sólo está esperando que tú te vuelvas a Él para hacerte experimentar el gran amor que te tiene.
Dios te conoce tal y como eres, y así Él te ama entrañablemente. Él sabe perfectamente que tú no puedes amar si primero su amor no reside en ti. Por eso lo que Dios te pide en primer lugar no es que ames, sino que te abras a experimentar el infinito amor que te tiene.
Si llegas a sentir el amor que Dios te brinda, de tu corazón brotará un río de amor hacia Él y hacia tus semejantes, y entonces serás verdaderamente feliz.
Diego Alberto Treviño Rodríguez.
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